lunes 4 de junio de 2007

INTRODUCCIÓN.

INTRODUCCIÓN.

Un nuevo y peligroso tipo de basura se está desarrollando rápidamente. La creciente industria eléctrica y electrónica, están generando problemas de salud, en dimensiones muy grandes. Las compañías que fabrican computadoras, elaboran estos productos, con sustancias y materiales tóxicos, que afectan la salud de los seres humanos. Además, de que cada día, ponen a la venta productos de menor vida útil.

Las computadoras, que se consumen de manera masiva, están elaboradas con complejas mezclas, de cientos de materiales, muchos de ellos peligrosos, como metales pesados, algunos ejemplos son: el Plomo, Bario, Cadmio, Berilio, Mercurio, Cromo, Plástico Clorado (Policluro de Vinilo), BFR (Retardantes de Llama con Bromo), etc.

Cada año, se desechan, cientos de miles de computadoras o sus componentes, en tiraderos o en cualquier lugar al aire libre, en ocasiones quemados e incluso, hasta ser exportados a otros países o continentes.

Los expertos, estiman que alrededor de un billón de computadoras, serán desechadas para el año 2010.

Mientras la tecnología avanza y los precios bajan, muchas personas piensan que las computadoras, son artículos desechables. Pero, el desechar monitores y otros componentes de la computadora, es un grave problema.

Parece ser, que alguna de las mejores estrategias, para poder controlar este problema es, la implementación de plantas de tratamiento para estos residuos, reutilizándolos, para reciclarlos.

Aunque, debido a que se utilizan los tóxicos mencionados anteriormente, entre otros, hace que se complique el reciclado o el desecho de manera segura.

Algunos fabricantes, han dado algunos pasos positivos. Algunos, han reducido la cantidad de material tóxico en sus productos, y otros han implantado sus propios programas de reciclaje, por los cuales los usuarios pagan una tarifa. Un fabricante admite, sin embargo, que solo el 7% de las computadoras vendidas se han reciclado.

Es importante, que la población se sensibilice ante este problema, que piense antes de actuar, ya que, no es justo, que se deshaga de estos residuos, de la manera más sencilla, tirándolos al aire libre. Se debe de buscar una posible solución, sino la hay, es mejor que conserve ese desecho, pues así, causa menos daño.